• Image Alt
  • Image Alt
  • Image Alt
  • Image Alt
  • Image Alt
  • Image Alt

* FALDAS DEL MACUILTÉPETL,
RATONERA HUMANA Y VIOLADORES

Publicado Octubre 31 / 2014.. Por Raúl González Rivera
C

on el rostro enjuto, temblor en sus manos y todo su cuerpo, la joven, piel morena, peinado con cola de caballo, tenis blanco y azul y su pants a tono con sus tenis, venía bajando la última falda del Cerro de Macuiltépetl, rogando toparse con cualquiera otra persona, pues acababa de sufrir los amagos de un pelafustán que o bien pretendía asaltarla o meterla entre los matorrales y atentar contra su dignidad y pudor personales.
El sujeto de marras, como seguramente lo había venido haciendo antes, viajaba en motocicleta y se empareja con las mujeres, preferentemente, que suben al cerro en cuestión para realizar sus caminatas de todos los días.
A Susana ya le habían advertido que hay asaltantes y violadores en dicha zona.
Le informaron que en los últimos meses han sido seis las damas sometidas y violentadas sexualmente por presuntos criminales y sicópatas, obviamente. Que sus casos se encuentran registrados en las oficinas del ministerio público, pero que a la fecha ninguna autoridad ha buscado a los bárbaros, como tampoco la zona del Macuiltépetl es la más segura para la práctica del atletismo y la caminata, ni por las mañanas ni por las tardes-noches.
La asistencia al cerro es bastante concurrida. Hombres y mujeres y niñas y niños, constantemente lo suben. Pero de igual forma, no pocas han sido las denuncias presentadas ante los medios informativos acerca de la presencia de asaltantes y violadores. A Susana, el ciclista que intentó atacarla no pudo consumarlo, porque apareció de la nada un grupo de muchachas y muchachos, que igualmente habían ido al cerro para ejercitar los músculos.
Salvando así milagrosamente Susana su integridad física, porque el ciclista la había alcanzado, emparejó con la misma montado en su unidad, no portaba nada que pudiera robarle, pues había subido corriendo al cerro en cuestión, así que nomás alcanzó a apretarle los glúteos con su mano derecha y enseguida, al apreciar el arribo de más caminantes, optó por salir huyendo imprimiendo una mayor velocidad a los pedales de su unidad de dos neumáticos.
Empero, quienes realizan dichas prácticas con mayor cotidianidad sobre las faldas del mencionado cerro, han tenido que apresurar el paso o buscar a algún elemento de la policía, pero de la misma forma, las acciones que se cometen fuera de la ley en dicha zona, quedan bajo resguardo de algunas sospechosas autoridades también, porque ninguno de estos malhechores ha sido aprehendido y sí, en cambio, se habla de una zona de riesgo para caminantes, porque la secuela de los asaltos y violación de mujeres, sobre todo, va en aumento.
Lo saben agentes del MP y numerosos vecinos del lugar que suelen callar, porque en algunos cabe la presunción de que conocen la identidad de los bandidos, pero callan, porque temen a ser las próximas víctimas de estos enemigos de la ley.
Susana supone que muchas víctimas de estos hampones guardan su indignación, dolor y pena, porque a la sociedad y particularmente a los hombres que aplican la ley que dicen que buscan la justicia, les puede más el morbo, que su compromiso de aplicar el castigo a quienes delinquen de la forma más ruin, como es el abuso sexual, sobre todo.
Empero, el cerro de Macuiltépetl mucho ha dado de qué hablar, sobre todo en los últimos meses.

* EL VIEJO RÉGIMEN,
TORTUOSO Y HABLANTÍN

Al final del día, los padres y madres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa se regresaron a sus terruños con caras largas, seguros de que el régimen de gobierno ha sido el mismo primero durante los 71 años de ejercer el poder y ahora, en lo que va de su recuperación, tras perderlo a manos de los panistas, durante el trágico "docenato" que encabezaron como gobierno.
Las mismas promesas fueron elevadas por el presidente Gustavo Díaz Ordaz en el 68 e inclusive fue más allá, cuando tras la matanza de miles de estudiantes a manos de los halcones y las fuerzas armadas de aire y tierra en la Plaza de las Tres Culturas, creyendo que convencería de su carácter y condición de estadista justo, ante el pueblo mexicano, asumiría que "asumo con todas sus consecuencias este asesinato injusto de los estudiantes".
Hasta la fecha, el genocidio en cuestión sigue sin castigo.
Si bien es cierto que Luis Echeverría Álvarez pasa su existencia bajo un autocautiverio, no es menos cierto que los tribunales de justicia nacionales e internacionales se vieron cortos y mal, cuando se enderezaron las denuncias de rigor, implicándolo en la matanza, y los jueces nunca encontraron cómo castigar, dijeron, un delito que no estaba contemplado en la Constitución mexicana y tampoco México había firmado ningún tratado con otras naciones del mundo, en el rubro de los delitos de crímenes de lesa humanidad y genocidio, particularmente.
Hoy les han dicho a los padres de esos 43 jóvenes secuestrados, que las pesquisas continúan y que todo el poder que le da a la institución más elevada de la nación, los cuerpos de las diferentes policías, la marina, el ejército y ahora la gendarmería, irán a la caza de los criminales que se llevaron a los hijos de quienes, ciegos por la ira, la dignidad afectada y los odios y rencores brotándoles a borbotones por todos los poros de sus cuerpos, siguen insistiendo en que ya no se deben buscar más fosas clandestinas, sino que deben ir a la búsqueda de sus hijos vivos.
Y es que a estas alturas del evento, un mes y días, honor a la verdad, pesquisas, discursos, declaraciones y los boletines de prensa difundidos a través de la televisión, exhiben sobremanera al sistema político azteca, en su totalidad. Nadie les confía ni cree como tampoco en el interior del país se les avistan mayores fortalezas. Estas últimas, sólo se aprecian en los desfiles cívicos y las paradas, menos concurridas de los 5 de mayo y 16 de septiembre o la mismísima del 20 de noviembre.
Para qué integrar más comisiones con burócratas envidiablemente bien pagados, cuando las miserias acompañan al grueso de una población afligida, atemorizada y aterrada, porque también con singular olfato, aprecia que las cosas en este país están mal y no hay para dónde hacerse.

* ORIGINAL OFRENDA DEL "DÍA DE
MUERTOS" EN LA LIGA AGRARIA

También los líderes charros y naturales que cuenta el campo veracruzano, festejan los días de muertos con una singular ofrenda, que ha sido colocada en medio de las banderas de guerra intestina allí en su edificio de Alcalde y García, y que atrae la atención de peatones y los que buscan que haya puertas abiertas en dicho recinto, pero que necesariamente regresan con las manos vacías, pero no sin avistar la muestra en cuestión.
Teniendo como mudo testigo el mercado de abasto alimentario de San José, las cadenas rotas de entrada a la arteria empedrada y que daba protección a los comensales que asisten cotidianamente a los restaurantes y los cafetines recién abiertos, con motivo de haberse remozado el mencionado inmueble, se aprecia una ofrenda singular y que, a decir de sus custodios, nunca se había instalado, con el ingenio, creatividad y talento que también en algunos próceres del agro ponen de manifiesto en los días que corren.
Tres textos con sus respectivas "calaveras" cubren a lo ancho de la ofrenda de un metro de ancho por dos de alto y que dedican los asociados en la liga agraria a Bertha Hernández Rodríguez y una sola frase: "Quiere ocho años más", y las dedicadas a Adalberto Tejeda, su foto, vestido de traje y corbata, y una más a José Cardel.
En el centro de esta muestra de excelente belleza, colorido y mensajería social, fueron insertadas las flores de cempasúchil, las cuales sirven de entorno o marco de las 43 calaveritas con los nombres cada una de los estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa "Raúl Isidro Burgos", y éstas se acompañan con la frase que recorre todos los rincones del planeta Tierra, incluida la Ciudad del Vaticano y la alta clerecía católica, con su Papa Francisco, que dice textualmente: "Vivos se los llevaron, vivos los queremos".
Esta ofrenda se da en el marco de la sonada crisis que enfrentan los miembros de la liga cenecista, quienes no han visto la suya, pese a que unos dicen que son los nuevos amos de la directiva estatal, otros más lo niegan y el conflicto, aunque no ha llegado a derramar ríos de sangre, hay quienes temen que se produzcan acciones que vayan a dar al traste con la vida interior de un gremio que enfrenta el mayor abandono de su historia.
Lo anterior, luego de la firma del TLC con Estados Unidos y Canadá y de que los hermanos de origen social y racial, confronten luchas intestinas tan sólo por el reparto de las migajas de poder que se dice representa la organización campesina que, en efecto, alguna vez fue lo bastante fuerte y hasta ocupara un selecto lugar como uno de los pilares en que se sostuvo por 71 años el partido revolucionario institucional.